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Han pasado 10 años desde la presentación del primer Samsung Galaxy S. En su momento fue un dispositivo revolucionario que captó el interés de una audiencia que empezaba a ver a los smartphones Android como una alternativa viable a BlackBerry o, especialmente, a Nokia y a los dispositivos Windows Mobile. A partir de ahí, año tras año, Samsung ha ido mejorando la familia Galaxy S, al tiempo que iba introduciendo otras gamas como la J, la A o los Galaxy Note.

El Galaxy S10 (en sus tres primeras versiones, S10, S10+ y S10e, habrá una cuarta 5G) llega en un momento exigente para los fabricantes. La competencia es más dura que nunca, especialmente en la gama alta de terminales, donde los usuarios demandan lo mejor y las funcionalidades más innovadoras. La gama “flagship”, por otro lado, es la que da prestigio e imagen de marca, y hace de catalizador para facilitar las ventas de dispositivos de gamas más bajas.

Las claves de los Galaxy S10

Lo que diferencia a los terminales Galaxy S10, que saldrán a la venta el 8 de marzo (ya se puede realizar la pre-reserva en la web de Vodafone) de otros smartphones reside, en primer lugar, en su estética. La pantalla Dynamic AMOLED tiene una relación de pantalla a cuerpo del 93,1% en los Galaxy S10 y S10+ y del 91,6% en el caso del Galaxy S10e.

El tamaño del S10 es de 6,1’’; el del S10+, 6,4’’; y el del S10e, 5,8’’. Son prácticamente todo pantalla, lo cual se logra reduciendo los marcos y llevando la cámara y otros sensores debajo de la pantalla AMOLED. La pantalla es compatible con HDR10 y está protegida por cristal Corilla Glass 6.

El Galaxy S10+ se distingue también por llevar doble cámara frontal, perforadas con dos angulares diferentes. En la parte trasera, el Galaxy S10e tiene dos cámaras: una con un ultra gran angular y otra con angular normal. Los Galaxy S10 y S10+ tienen tres cámaras traseras, añadiendo un zoom 2x a la ecuación. La cámara frontal es de 10 Mpx, a la que se suma otra de 8 Mpx y gran angular en el S10+.

Los Galaxy S10 y S10+ no llevan lector de huella visible. Está también integrado en la pantalla, aunque en esta ocasión Samsung ha adoptado una tecnología nueva: la lectura ultrasónica. A diferencia de los sensores de huella ópticos, este sensor funciona mejor incluso con luz incidente intensa o con la pantalla mojada. En el caso del S10e, el lector de huella está en el lateral.

En cuanto a la conectividad, los Galaxy S10 llevan WiFi 6 (802.11ax), que está llamada a ser la especificación WiFi de referencia a partir de ahora. Es compatible con estándares anteriores y llega hasta 600 Mbps por cada canal frente a los 433 Mbps de 802.11ac. De este modo, asumiendo dos canales como habituales en los móviles, tenemos 1,2 Gbps de velocidadcon WiFi 6.

El procesador también es nuevo en los Galaxy S10. El Exynos 9810 de los Galaxy S9 y Note 9 ha sido renovado y reemplazado por el Exynos 9820, que está fabricado con tecnología de 7 nm y lleva un procesador gráfico Mali G76 MP12, así como NPU dedicada para inteligencia artificial. En las pruebas preliminares, el rendimiento ha sido mejorado significativamente y se pone al nivel de los Kirin 980 y los Snapdragon 855 en la plataforma Android.

La batería tiene una capacidad de 3.400 mAh en el S10, de 4.100 mAh en el S10+ y de 3.100 mAh en el S10e. En todos los casos incluye carga inalámbrica de 15W, que también sirve para alimentar dispositivos compatibles con la tecnología Qi, usando el móvil como base de carga de 9W. Puede ser un smartphone o un wearable con tecnología de carga sin cables. Parece que no cuentan con una carga súper rápida, y que es de “solo” 15W.

En la parte de la memoria y el almacenamiento, hay opciones que van desde los 6GB de RAM y 128 GB del S10e, hasta los 12 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento del S10+, pasando por los 8 GB de RAM y 128 GB o 512 GB de almacenamiento del S10. Son cifras más que respetables, y además los Galaxy S10 siguen llevando ranura para tarjeta microSD.

Como es habitual en Samsung, el audio está a cargo de AKG, e incluso los auriculares inalámbricos Samsung Bud los firma esta marca. La tecnología Dolby ATMOS también está presente. Siguiendo con las habilidades multimedia, el vídeo puede grabarse como HDR10+ y con un sistema de estabilización electrónica que, en las pruebas sobre el terreno, ha funcionado muy bien.

Cómo se posicionan

Tras el lanzamiento del 20 de febrero, Samsung ha logrado ponerse al día y eliminar las carencias que presentaban los Galaxy S9. Por ejemplo, las tres cámaras con gran angular y zoom 2x, la carga inalámbrica inversa o incluso los acabados cerámicos. Los procesadores de 7 nm también llevan tiempo en el mercado de la mano de Apple o Huawei, o Xiaomi con el Mi 9 y su Snapdragon 855.

El lector de huella ultrasónico y WiFi 6 (802.11ax) son, sin embargo, elementos tecnológicos con los que Samsung llega primero, sin olvidar su capacidad máxima de almacenamiento de 1 TB con tecnología UFS 3.0.

Así pues, tenemos una familia Galaxy S10 que cumple a la perfección, aunque algunos echen en falta un elemento revolucionario en un área tan relevante hoy en día como la cámara. Teóricamente, el Exynos 9820 puede grabar vídeo 8K a 30 fps, pero los sensores de las cámaras no llegan a tener capacidad para grabar a esa resolución. En la parte de IA, la cámara es capaz de reconocer hasta 30 escenas, pero tampoco es algo que sea novedoso. La pantalla HDR10+ es un punto a favor, eso sí.

Lo que sí hace que estos terminales destaquen es su estética, diseño industrial y acabados. La pantalla ocupa casi todo el frontal. Entra por los ojos, literalmente. El S10e sobresale por su tamaño. Parece mucho más pequeño de lo que es en realidad gracias a ese diseño de la pantalla infinita con tecnología AMOLED mejorada. Viene a ser el iPhone XR de Apple: un terminal más modesto en florituras, pero con un “motor” tan potente como el de los otros modelos de Galaxy S10.

Los precios, en la línea de los flagships

De los tres terminales presentados, el más diferente es el Galaxy S10e, que viene con la “e” que bien podría servir como regla nemotécnica de “económico”. Tiene un precio de 759€, aunque Vodafone lo ofrece con la Tarifa Red S por 29,50€/mes durante 24 meses. El lector de huella es normal, la pantalla es Full HD+ en vez de Quad HD y no tiene cámara 2x trasera. Con todo, es un terminal que lleva un flamante procesador Exynos 9820 junto con tecnologías punteras y un buen diseño, muy atractivo para quienes quieran tener un teléfono con un tamaño muy compacto.

El Galaxy S10 cuesta 909€ (31€/mes durante 24 meses en Vodafone con la Tarifa Red S) y el Galaxy S10+ parte de 1.009€ (58€/mes durante 24 meses en Vodafone con la Tarifa Red S). Junto a estos dos terminales, la operadora regala a todos aquellos que realicen la prereserva antes del 7 de marzo los nuevos Galaxy Buds, valorados en 149€.

La propina: el Galaxy S10 5G

El cuarto terminal de la familia es el Galaxy S10 5G, que no llegará hasta el verano. Como su nombre indica, es el modelo compatible con la tecnología de comunicaciones 5G. Es bastante diferente a los otros terminales, con una mayor tamaño de pantalla de 6,7”, cámara ToF (Time of Flight) 3D, además de la triple cámara trasera, batería de 4.500 mAh y carga rápida de 25W. Es un terminal pensado para usarse con las nuevas redes 5G que operadoras como Vodafone han empezado a desplegar por todo el mundo.